MaxiToro y el marketing que se come: 130.000 impactos diarios

Matadora | 3 de febrero de 2026

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En un tiempo en el que la publicidad taurina parece moverse casi exclusivamente entre redes sociales, cartelería clásica y notas de prensa, MaxiToro ha vuelto a romper el guion.

La empresa gestora de las plazas de Cuenca e Illescas ha apostado por un formato tan cotidiano como inesperado: convertir las servilletas y las bolsas de pan en soportes publicitarios de la Feria del Milagro 2026.

La cifra habla por sí sola: 90.000 servilletas y 40.000 bolsas de pan repartidas por bares, restaurantes y hornos de la provincia de Toledo y la Comunidad de Madrid. Un total de 130.000 piezas que, lejos de quedarse pegadas en un tablón, pasan cada día por las manos de miles de personas. Publicidad útil, doméstica, casi invisible… y precisamente por eso, tremendamente eficaz.

Del cartel al mantel: otra forma de comunicar toros

El mundo taurino ha sido históricamente fiel a sus códigos de promoción: el cartel pegado en la esquina, el anuncio en prensa local, la cuña de radio y, más recientemente, el carrusel digital. MaxiToro ha decidido sacar la tauromaquia de los circuitos habituales para llevarla al lugar donde late la vida real: la barra del bar, la panadería del barrio, la comida familiar del domingo.

No es una acción improvisada. La empresa lleva ocho temporadas utilizando este sistema, pero en 2026 ha redoblado la apuesta con una distribución masiva que convierte cada desayuno y cada aperitivo en un micro-impacto publicitario. Un modelo que recuerda más a las estrategias del gran consumo que a la comunicación taurina clásica.

El mensaje es claro: la Feria del Milagro no solo se anuncia, se integra en la rutina de la gente. Y eso, en términos de marketing, es oro puro.

 

La Feria del Milagro como producto de marca

Detrás de la campaña hay una idea de fondo: tratar la feria como un producto cultural con identidad propia. No basta con difundir combinaciones; se busca generar conversación, familiaridad y pertenencia. Que el cartel no sea algo que se mira de pasada, sino un elemento cotidiano que acompaña el café, el bocadillo o la sobremesa.

Ese enfoque conecta de lleno con el espíritu de los carteles de este año. La corrida del 14 de marzo reúne a José María Manzanares, Víctor Hernández y Juan Ortega con toros de Domingo Hernández y Román Sorando: presente, futuro y personalidad artística. El festejo de rejones del 8 de marzo junta a Diego Ventura, Andy Cartagena y Rui Fernandes con reses de El Capea, un valor seguro en Illescas.

La campaña de servilletas y bolsas no vende solo nombres: vende una experiencia, un acontecimiento social que se cuela en el día a día antes incluso de que el aficionado decida ir a la taquilla.


Disrupción con sabor a pueblo

Lo interesante es que la acción no compite con lo digital, sino que lo complementa. Mientras las redes segmentan y el algoritmo manda, MaxiToro apuesta por el impacto físico, tangible, casi emocional. Una estrategia de “vieja escuela” que, paradójicamente, resulta más moderna que muchas campañas online.

En un sector donde la publicidad suele ser un monólogo, esta iniciativa convierte a miles de ciudadanos en portadores involuntarios del mensaje. No hay banner que logre eso.


Información de entradas

Las localidades ya están disponibles en www.maxitoro.com
y en la taquilla situada en Avda. Castilla La Mancha nº 89 de Illescas (junto al restaurante El Bohío), en horario de 10:30h. a 14:00h. y de 17:00h. a 20:00h. de lunes a domingo.
El día de los festejos se venderán también en las taquillas de la plaza desde las 10:30h. de forma ininterrumpida.

La empresa está adherida al Bono Cultural Joven y ofrece venta telefónica en el 672 00 33 22 (5% de recargo, envío gratuito a partir de 100 €).